La ansiedad es una respuesta natural ante el peligro, pero cuando se vuelve constante o desproporcionada deja de protegernos y empieza a desgastarnos. Se siente en la mente —preocupación que no para— y también en el cuerpo.
CÓMO SE MANIFIESTA
Algunas señales frecuentes
Cada persona es distinta; estas son algunas señales que vale la pena consultar. Solo una valoración profesional permite orientar.
Preocupación excesiva y difícil de controlar
Tensión o sensación de alerta constante
Palpitaciones o falta de aire
Dificultad para dormir
Irritabilidad
Crisis o ataques de pánico
MI ENFOQUE
Cómo te acompaño
Trabajamos juntos para entender qué dispara tu ansiedad y construir herramientas concretas para recuperar la calma. Avanzamos a tu ritmo, combinando psicoterapia y, si hace falta, apoyo farmacológico.